Postboda de Noemí y Fernando

Este postboda es el perfecto ejemplo de algo hermoso que nace sin ser planeado, de cuando se crea algo mágico a partir de imprevistos y espontaneidad. Fue un giro de guion de lo más acertado.

Había quedado con Noemí y Fernando con el plan de dirigirnos a la costa granadina para realizar su reportaje de postboda. Al encontrarnos en Granada, nos dimos cuenta de que la majestuosa Sierra Nevada estaba nuevamente teñida de blanco. Recordé algunos reportajes anteriores y les comenté a los novios que allí podríamos hacer algo precioso. Solo necesitábamos ilusión y ganas. La mecha ya estaba prendida y ellos aceptaron al momento.

Lo que encontramos en Sierra Nevada, fue una sorpresa hasta para un fotógrafo como yo tan experimentado en aquellas zonas. A los pies de la sierra, el bosque estaba cubierto de nieve y los copos caían de los árboles conforme les daba el sol creando una nebulosa de partículas que parecía sacada de un cuento de hadas.

No importaba el frío porque sabíamos que juntos estábamos construyendo algo extraordinario. Fuimos subiendo poco a poco. El BMW de Noemí y Fernando dio a algunas imágenes un toque moderno y el negro del vehículo en contraposición a la nieve me permitió dibujar algunos contrastes perfectos.

Cuando el sol ya estaba cayendo, la pareja estaba totalmente sumida en su aura de romanticismo. Arropados por el sedoso velo de Noemí, pude captar algunos momentos íntimos frente a la puesta de sol.

Espero que os guste este reportaje y que os de alas para arriesgar, ya que las cosas que no se planean pueden llevarnos a resultados fascinantes.

 

This post-wedding photoshoot is the perfect example of something beautiful that is born without being planned, when something magical is created from the unexpected and spontaneity. It was a very successful plot twist.

I had arranged to meet Noemí and Fernando with the plan of heading to the Granada coast to do their post-wedding report. When we met in Granada, we realized that the majestic Sierra Nevada was covered with snow again. I remembered some previous photoshoots and I told the couple that we could do something beautiful there. We only needed enthusiasm and desire. The wick was already lit and they accepted in just a moment.

What we found in Sierra Nevada was a surprise even for a photographer like me so experienced in those areas. At the foot of the mountain range, the forest was covered with snow and the flakes fell from the trees as the sun hit them, creating a nebula of particles that looked like something out of a fairy tale.

It didn’t matter how cold it was because we knew that together we were building something extraordinary. We went up little by little. Naomi and Fernando’s BMW gave some images a modern touch and the black of the vehicle against the snow allowed me to draw some perfect contrasts.

When the sun was going down, the couple was totally immersed in its aura of romance. Covered by the Naomi’s silky veil, I was able to capture some intimate moments in front of the sunset.

I hope you like this report and that it gives you wings to take risks, since things that are not planned can lead to fascinating results.

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